© 2019 FERNANDO ROSA / PHOTOGRAPHY

 

Rapa Nui: Fragmentos de una inmensidad

La fotografía de paisaje es cada vez un desafío más alto para quienes la practican. Un paisaje, en la fotografía contemporánea, es la expresión de un cierto estado del espíritu de quien lo capta.

 

En esta oportunidad, Fernando Rosa ha liberado su inquietud tanto espiritual como estética en el paisaje de Rapa Nui. No vemos en estas magníficas imágenes un retrato habitual, cotidiano ni mucho menos tentadoramente pintoresco de la isla. Lo que advertimos es la contemplación de un paisaje que nos habla desde su integridad, desde su plenitud y su completitud. Sin duda que a esto le favorece el formato panorámico, pero es otro antecedente el que con más vehemencia ensancha sus alcances artísticos. En primer lugar, la naturaleza aparece en blancos y negros, lo que despersonifica sus anécdotas y la eleva a un plano más evocadoramente homogéneo y a la vez universal. Por otro lado, la presencia del hombre que la habita tampoco figura de manera obvia sino solapada. Sabemos que allí vivieron, viven y vivirán hombres, pero sus existencias dejan huellas aquí más sutiles, más intuibles que concretas.

 

Y en este punto, cabe destacar la aparición del icono ritual y mitológico de la isla, como es el moai. La fuerte presencia visual de la efigie de piedra, única y monumental, pasa a ser un elemento más de ese particular entorno. Al igual que una roca, un cerro, un árbol, una nube, el moai está incrustado en la propia memoria del territorio. Deja de ser protagónico, logra sacudirse el lomo del estigma turístico y exclama su derecho geográfico comportándose, en los encuadres, como un detalle más.

 

Surge entonces un nuevo paisaje de belleza muda, silente y testimonial, donde cada fragmento y cada accidente pertenecen a un todo mucho más inconmensurable, más sublime, quizás improbable, acaso impensado.

 

Porque todo se enmarca en un paisaje, todo nace y muere en un paisaje, la muestra aquí presente constituye una radiografía íntima del autor, de su gran sensibilidad frente a la naturaleza y de su singular visión fotográfica. Recaerá en el espectador entonces, la revelación de sus misterios e intransigencias.

 

Daniela Rosenfeld